30 nov. 2011

Juana Barraza Samperio


Juana Barraza, cuenta con conocimientos de enfermeria, nació en la ciudad de Puebla en 1954, dedicada también en algunas ocasiones a la lucha libre (bajo el seudónimo de "La Dama del Silencio") o a la venta de rosetas de maíz afuera de la arena de lucha, y supuesta adoradora de la Santa Muerte; cometió varios homicidios en el área metropolitana de la Ciudad de México desde los años 90 del siglo XX hasta principios del año 2006. Barraza se ha transformado en uno de los casos más interesantes dentro de la historia criminal en México, ya que durante muchos años se mantuvo la comisión de sus crímenes sin ser capturada, y por la semejanza de su modus operandi con el de famosos asesinos en serie de otros países, como El Monstruo de Montmartre.

El primer asesinato atribuido a la mataviejitas fue cometido a fines de los años 90 aún cuando la serie de asesinatos comenzó presuntamente el 17 de noviembre de 2003. Se ha estimado que el número total de sus víctimas es de entre 42 y 48. El 31 de Marzo del 2008 el juez 67 de lo penal, con sede en Santa Martha Acatiltla dictó sentencia en contra, al otorgarle 759 años y 17 días de prisión por 17 homicidios y 12 robos cometidos en agravio de personas de la tercera edad. Si continúa viva a la edad de 100 años, podrá disponer de su libertad en el 2056.

Todas la víctimas de la asesina eran mujeres adultas mayores (ancianas), quienes en su mayoría vivían solas. Las muertes eran provocadas por golpes, heridas de armas punzocortantes o estrangulación, con robos materiales a las víctimas inmediatamente después de ser asesinadas. En casos aislados, se encontró evidencia de abuso sexual en las víctimas.

En el transcurso de las actividades criminales de la mataviejitas, las autoridades policiacas fueron duramente criticadas por los medios de comunicación puesto que, todavía a finales del 2005, asumían un "sensacionalismo mediático" respecto a un asesino en serie. Asimismo, se criticó el hecho de que el asesino era buscado, tal vez inútilmente, entre las prostitutas y/o travestis de la Ciudad de México. De hecho, durante la cacería de la asesina, Bernardo Bátiz, entonces Procurador de Justicia de la Ciudad de México, había indicado que 'el Mataviejitas' era 'brillantemente listo' (creyéndose hasta ese momento que se trataba de un hombre y no de una mujer) que cometía sus crímenes después de un corto período durante el cual se ganaba la confianza de sus víctimas. Los oficiales que investigaban el modus operandi del asesino sospecharon que el o la 'mataviejitas' se presentaba ante sus víctimas como trabajador social del gobierno (enfermera), ofreciendo programas de beneficencia para personas de la tercera edad.

7 nov. 2011

Debra Brown y Alton Coleman


A los 17 años ya coleccionaba delitos sexuales que incluían el robo a mano armada, la violación, la pedofilia e incluso el asesinato: había matado a la hija de una amiga de su madre. A Debra no se le conocían antecedentes. Sin embargo, el furor de los dos miembros de la pareja fue el mismo. De la mano, iniciaron una auténtica cacería humana.
Por supuesto, no tenían escrúpulos. Pero tampoco objetivos. Ni armas. Ni ritual. Mataban porque sí. Sobre la marcha y sin premeditación, aunque con mucha alevosía. Elegían mujeres al azar, abusaban de ellas y, posteriormente, las asesinaban con lo primero que encontraban a mano. La ola homicida duró 53 largos días. Únicamente su arresto pudo poner fin a tanta locura.
El abogado defensor de Coleman adujo problemas mentales, pero el jurado no tuvo clemencia. Es más, el reo recibió tres sentencias de muerte, una en cada estado donde había matado: Indiana, Ohio e Illinois. Para que no pudiera haber ninguna duda. La condena se ejecutó el 26 de abril de 2002, cuando el asesino tenía 46 años. Debra Brown miró hacia otra parte. Insistía en que Alton la había obligado a cometer los crímenes. Pero sus argumentos tampoco cayeron en gracia. Lo último que se supo de ella es que esperaba su turno en el corredor de la muerte en una cárcel en Indiana.
La prensa habló de odio a su propia raza ya que todas las víctimas eran afroamericanas, pero ambos alegaron que no.

4 nov. 2011

Phoolan Devi



Phoolan Devi, conocida como “La Reina de los Ladrones” en la India, nació en 1963 en el seno de la subcasta mallah, una de las más bajas del país. A los 11 años, Phoolan fue entregada como esposa a un hombre que tenía 20 años más que ella y quien abusó de la chica hasta que ella escapó y trató de volver con su familia, pero estos la rechazaron y la acusaron de robo, por lo que fue llevada a prisión, donde fue violada repetidamente.

Tras su estancia en la cárcel, sobrevivió llevando a cabo pequeños robos y pronto fue acogida en una cuadrilla de bandoleros y ladrones de caminos, comandada por Vikram, con quien se casó. Poco tiempo después, asaltó la aldea de su ex-marido, asesinándolo y exhibiendo su cadáver públicamente. Siguieron asaltando aldeas, donde capturaban a los hombres más ricos y pedían rescate por su liberación, pero frecuentemente los mataba la misma Devi.

La cuadrilla de Vikram fue atacada y él resultó muerto. Phoolan fue secuestrada y violada nuevamente, pero consiguió escapar. Reorganizó la banda y la crueldad y cuantía de los crímenes se incrementó, vengándose de pasada de quienes habían atacado a su grupo original, una matanza donde Phoolan no dejó vivo a nadie

En 1983 el gobierno hindú llegó a un acuerdo con Devi y esta se entregó a las autoridades. Pasó 11 años en la cárcel acusada de 48 crímenes pero al salir, en 1994, comenzó una intensa actividad política que la colocó en un escaño del parlamento hindú desde 1996 al 2001, año en que fue asesinada a tiros fuera de su residencia en Nueva Delhi.

Se desconoce el número de personas que asesinó Phoolan Devi, pero el conteo más modesto es de 20 y hay quienes piensan que quitó la vida a más de un centenar de personas.