31 ago. 2013

El Asesinato de Louise Allen

Londres 2 MAY 1996

El Reino Unido se enfrentó de nuevo , todavía abiertas las heridas de la masacre de Dunblane, a una nueva tragedia, esta vez protagonizada por adolescentes. Louise Allen, de 13 años, murió el martes en el hospital de Kettering, en el centro de Inglaterra, tras ser apaleada la noche anterior por una treintena de chicas de su misma edad. Testigos presenciales del linchamiento de la joven, aseguraron a la policía local haber visto como las niñas, casi adolescentes, se lanzaron "como animales" contra Louise, cuando ésta intentó mediar en una pelea para defender a una amiga. La víctima, que regresaba a casa después de haber pasado la tarde en una verbena de Corby, en Northamptonshire, intervino en la mortal batalla para defender a una amiga que estaba siendo agredida por las alumnas de una escuela rival. Un juez de menores de Kettering acusó ayer formalmente a dos niñas de 12 y 13 años de edad del homicidio de Louise Allen.

El ritual de lágrimas vertidas y flores depositadas junto l árbol donde Louise Allen fue derribada al suelo y apaleada hasta morir por la treintena de niñas, la mayoría vecinas como ella de Steyning Close, una modesta barriada en los suburbios de. Corby, se repitió de nuevo ayer. La escuela católica de Nuestra Señora y el Papa Juan, en la que Louise cursaba noveno de secundaria, se disponía a celebrar hoy una misa solemne en, su memoria, mientras profesores y compañeros, visiblemente alterados por la tragedia, recordaban las cualidades de la joven. "Era una chica estupenda, incapaz de iniciar ella una pelea", comentó su prima, Nicola O'Neill, un año mayor. O'Neill fue la primera persona en proporcionar a la policía y a los periodistas un relato coherente de lo ocurrido. "Louise vio que una chica de otra escuela estaba pegando a su compañera de clase Rebecca Tyson y enseguida fue a ayudarla. Pero la misma chica que agredió a Rebecca se volvió contra ella y detrás fueron todas sus amigas. Le agarraron del pelo y la tiraron al suelo y entre todas empezaron a pegarla en las sienes y la cabeza". 

El inquilino de un piso cercano a la explanada donde se produjo la tragedia, contempló parte de la caótica escena desde la ventana tras escuchar un intenso griterío. Sólo vio una cabeza castaña derribada en el suelo entre decenas de piernas de adolescentes. Todo ocurrió tan de prisa que el policía que acertó a pasar en ese momento por las inmediaciones de la verbena de Corby, encontró ya a Louise inconsciente. Una mujer desconocida trató de resucitar a la joven practicándole la respiración boca a boca, antes de que una ambulancia la trasladara al hospital de Kittering. Pero todo fue inútil. 

El martes por la tarde, los padres de Louise, John Allen, conductor de camiones y Ellen, persuadidos de que no había esperanza alguna de salvarle la vida, autorizaron al equipo médico del hospital a desconectar el respirador que la mantenía artificialmente viva. La autopsia, practicada horas más tarde al cadáver de la joven permitió descartar completamente la primera hipótesis de que la muerte de Louise Allen se hubiera debido a un ataque de asma, enfermedad que padecía desde hacía tiempo. 

Una vez con el informe médico en la mano, según el cual la muerte fue causada por heridas "en la parte superior del cuerpo y la cabeza", los agentes procedieron a detener a dos niñas no identificadas por razones de edad. Ambas comparecieron ayer ante la magistrada June Eastwood del Tribunal de Menores que se negó a concederles la libertad bajo fianza. Actuación de la justicia La visita duró 40 minutos y las dos niñas, que iban acompañadas por sus respectivas familias, sólo intervinieron una vez para asentir cuando el juez les preguntó si eran conscientes de que iban a quedar a disposición de la autoridad del tribunal de menores. 

Vestidas con pantalones y zapatillas de deportes, el pelo recogido en ambos casos, las dos acusadas deberán comparecer ante el tribunal la semana próxima. Pese a haber ocurrido fuera de las aulas, el linchamiento de Corby contiene todos los elementos necesarios para reavivar la polémica sobre la violencia que se vive en las escuelas británicas.

Los colegios, especialmente las escuelas secundarias masculinas y mixtas, están repletas de bullies, término intraducible que describe a los niños agresivos y violentos que someten a los alumnos más débiles a un régimen de terror. Con regulaciones cada vez más restrictivas, los profesores se quejan de no poder mantener la disciplina interna, pese a la cada vez mayor incidencia de agresiones no sólo contra los alumnos, sino contra los propios maestros. Hace poco más de una semana, los profesores de una escuela estatal de Nottingham amenazaron con ir a la huelga si era readmitido un alumno hiperviolento de 13 años de edad.

26 ago. 2013

Juana Macías Ramírez


Juana Macías Ramírez fue detenida y arraigada por un Juez a petición de la Procuraduría General de Justicia del Estado, al ser acusada directamente de haber dado muerte a su sobrina, una pequeña de tan sólo 4 meses de edad, a la cual le destrozó el cráneo al estrellarla en el piso, debido a que odiaba a su cuñada y no podía desquitarse con ella. 

La hoy occisa resultó con 17 fracturas en el cráneo, a pesar de ello fue trasladada aún con vida al hospital, pero luego de casi una semana de luchar, finalmente perdió la vida. La presunta responsable resultó ser su tía, Juana Macías Ramírez, de 23 años de edad, la cual fue detenida y actualmente se encuentra en la casa de arraigos, tras la orden dada por el magistrado.

De acuerdo a la denuncia interpuesta por la madre de la afectada, se logró conocer que los hechos se registraron el pasado 15 de agosto del año en curso, cuando la menor se encontraba al cuidado de su abuela materna, ya que su madre sale a trabajar para poder mantener a la pequeña. En el mismo domicilio se encontraba también la presunta homicida, quien le solicitó en ese momento a su suegra que le fuera a comprar una cosas a la tienda, la mujer así lo hizo y demoró unos minutos.

Este tiempo fue aprovechado por la desequilibrada mujer, para tomar a la bebé por los tobillos y azotarla en varias ocasiones contra el piso, destrozándole materialmente el débil cráneo a la pequeñita, luego de esto la colocó nuevamente en la cuna y se retiró mientras la escuchaba llorar, sin ponerle atención, esperando que muriera rápidamente.

Sin embargo, en ese momento llegó la abuela y la bebé comenzó a convulsionar, se ponía morada y no reaccionaba, algo que no era normal, pues había nacido muy sana, en ese momento le preguntó a su nuera cuánto tiempo llevaba la niña en esas condiciones, respondiendo que no sabía, que sólo había escuchado un grito, pues había ido al patio posterior a hacer unas cosas. 

La abuelita de inmediato reportó el hecho al servicio de emergencia y se trasladaron paramédicos a este lugar, quienes luego de brindarle los primeros auxilios, la llevaron a recibir atención médica a las instalaciones del Hospital General de Zona número 1. 

Al llegar fue ingresada al área de urgencias acompañada de su abuelita, cuando estaba siendo atendida por los paramédicos, observaron que la cabeza de la menor se hundía en algunas partes, en ese momento decidieron cuestionar a su acompañante sobre lo sucedido y ella les mencionó lo que su nuera le había dicho.

Una vez que le sacaron unas radiografías a la menor, se dieron cuenta de todas las fracturas que presentaba y dieron aviso a la Policía Ministerial, presentándose los agentes en dicho lugar, los cuales decidieron trasladar a la abuela a sus instalaciones para abundar en las investigaciones.

En ese momento la mujer contó nuevamente a los agentes lo sucedido horas antes en su domicilio, para ese momento la madre de la niña ya había sido informada por una vecina que su hija había tenido un accidente y la habían llevado al hospital, donde le indicaron el lugar donde se encontraba su mamá, al cuestionarla dijo que sospechaba de su cuñada, pues ya tenía tiempo que había tenido problemas con ella.

Los elementos se trasladaron a la casa de las mujeres, donde se entrevistaron con Juana Macías y le indicaron que tendría que acompañarlos, así lo hizo y ya ante el Agente del Ministerio Público de Atención de Delitos Sexuales y de Violencia Intrafamiliar, reconoció que había sido ella quien había agredido a la menor, pero no sólo admitió eso, sino que además no era la primera vez que lo hacía.

Durante el interrogatorio, esta mujer señaló que todo fue producto de los problemas que tiene con la mamá de la pequeña con quien constantemente se insultaba, derivado de que en una ocasión, no le había contestado un saludo, esto le había generado mucho rencor y había estado planeando la forma de vengarse de ella donde más le doliera, por lo que eligió a la pequeña como su blanco.

La mujer confesó que la primera agresión en contra de la niña, fue cuando ésta tenía dos meses, ya que aprovechando que estaba sola, la levantó de la cama donde estaba recostada para sentarla y la dejó caer al piso, golpeándose la niña en la frente, pero como no lloró, la recostó de nuevo, para luego retirarse. La mamá de la pequeña al ver el golpe, pensó que se había caído y la atendió, pero nunca imaginó que la habían agredido y mucho menos su cuñada, entonces, pensando que nadie la iba a descubrir, Juana planeó agredirla nuevamente, pues su otro sobrino, hermano de la hoy occisa, un día antes la había pateado y su cuñada la había insultado.

De tal forma que cuando estuvo sola con su suegra le pidió que fuera a la tienda y la azotó contra el piso en tres ocasiones, luego de esto, al niña quedó inconsciente, por lo que decidió darle respiración artificial, pero al ver que no reaccionaba se fue a su cuarto con su hijo, fue hasta que llegó su suegra que la niña comenzó a llorar, luego se ponía morada y después se desvaneció, por lo que decidieron llamar a la ambulancia. 

Con estos datos, la PGJE, solicitó una orden de arraigo en contra de esta mujer, que fue trasladada a la casa de arraigos, en tanto se aportan los elementos de prueba necesarios en su contra. 


Fuente: La policiaca 2013-08-23 08:34:17

12 ago. 2013

Juana Jaqueline Águila Sánchez



Zacatlán, Puebla, México- Juana Jaqueline Águila Sánchez, de 26 años de edad, es la endemoniada mujer que el pasado 22 de julio mató a su pequeño hijo a golpes y que pretendió engañar a los médicos del Hospital General de Zacatlán, argumentando que su hijo había sufrido una caída, sin embargo al realizarle una exploración, los médicos se percataron que el menor presentaba diferentes golpes en todo su cuerpo.


La infame mujer al darse cuenta de que los médicos habían dado parte a la policía ministerial, intentó huir, sin embargo fue detenida por los agentes que arribaron al lugar cuando se encontraba ya en el exterior del nosocomio para darse a la fuga, donde fue asegurada y diera su versión de lo ocurrido con respecto a la muerte de su pequeño hijo, sin embargo insistía en que este había sufrido una caída. Finalmente, Juana Jaqueline terminó por confesar ante las autoridades ministeriales que en diferentes ocasiones golpeaba a su menor hijo, y que un día antes de su muerte lo golpeó, y que como al día siguiente el menor se quejaba de dolores abdominales, lo volvió a golpear hasta que este perdió el conocimiento, y fue así como lo llevó al Hospital General, sin embargo este ya había fallecido. 

Luego de que el personal médico reportara el fallecimiento del pequeño, el agente del Ministerio Público acudió al Hospital General de Zacatlán para realizar el levantamiento de cadáver y realizarle la necropsia de ley. De acuerdo al dictamen del médico forense el pequeño murió por shock hemorrágico secundario, estallamiento de pulmones posterior a traumatismos torácicos contundentes.

Al ser interrogada por los motivos que la llevaron a quitarle la vida a su hijo, la desnaturalizada mujer señaló que fue porque discutió con su marido quien se encuentra laborando en los Estados Unidos, y no lograron ponerse de acuerdo sobre su retorno, motivo por el cual se enojó y desquitó su ira contra su pequeño hijo agarrándolo a golpes un día antes de su muerte y al día siguiente por quejarse del dolor.

La mujer fue puesta a disposición del Ministerio Público quién ordenó fuera arraigada. El día de ayer finalmente recibió orden de aprehensión y fue consignada ante el Juez Penal de esa localidad para que defina su situación legal. Juana Jaqueline ya se encuentra internada en el Centro de Readaptación Social de la región, por su probable responsabilidad en el delito de homicidio en razón del parentesco. 


 Fuente: La policiaca 2013-08-02 12:41:26

11 ago. 2013

Josefina Tirado López y Laura Nataly Perez Tirado





Debido a las constantes agresiones de las que presuntamente era víctima, y con la finalidad de quedarse con la propiedad de la casa, una mujer identificada como Josefina Tirado López, presuntamente asesinó y decapitó a su pareja sentimental con ayuda de su hija y su yerno, para después abandonar su cuerpo en calles de la colonia Paraje del Gavillero, de la delegación Magdalena Contreras, el cual fue hallado el pasado 1 de agosto.

Luego de seis días del hallazgo del cadáver de un hombre, identificado por la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) como José Ángel P., quien de acuerdo a las autoridades contaba con antecedentes penales de 2002 por el delito de abuso sexual. Las autoridades lograron esclarecer, mediante técnicas periciales y entrevistas con la presunta homicida, el móvil del asesinato de José Ángel, el cual ya estaba planeado con anterioridad por su concubina, según su propia declaración ministerial.

De acuerdo al informe de los agentes de investigación que intervinieron en el caso, fue la madrugada del pasado 31 de julio cuando la víctima llegó a su domicilio, ubicado en la colonia Paraje del Gavillero, donde discutió con su pareja Josefina Tirado, ambos de 49 años de edad, cuya pelea verbal terminó con agresiones físicas, relató la mujer. Según a las declaraciones de Tirado López, esa madrugada envió un mensaje de texto desde su celular a su yerno, Marcelino H., para realizar el homicidio que habían planeado con anterioridad por la violencia a la que era sometida y porque supuestamente José Ángel planeaba vender la casa donde habitaban desde 1999.

Refiere en el informe ministerial, que Marcelino H., de 25 años, arribó minutos después a su domicilio, y con un trozo de madera golpeó en repetidas ocasiones a José Ángel, cuando este yacía en la cama de su habitación, su pareja se montó sobre él mientras su yerno, con una navaja para cercenar la cabeza de la víctima.

Una una vez cometido el crimen, los presuntos homicidas metieron la cabeza en bolsas de plástico, color negra, que a su vez metieron en una mochila y abandonaron aproximadamente a medio kilómetro de su domicilio. Mientras que el cuerpo fue trasladado en una carretilla cubierta con una lona, para abandonarlo en vía pública calles adelante.

En conferencia de prensa, el titular de la PGJDF, Rodolfo Ríos Garza, informó que por estos hechos, las personas identificadas como Josefina Tirado López; Laura Nataly P. de 24 años, hija de Josefina quien estuvo presente en el homicidio; y Marcelino H., serán consignados al reclusorio acusados por el delito de homicidio calificado.

10 ago. 2013

Yolanda Ángel Hernández



Aunque el pasado martes había denunciado el robo de su bebé de dos meses de nacida, este día Yolanda Ángel Hernández reconoció que realmente la asesinó porque no paraba de llorar. 

Desde el martes se había emitido la “alerta Amber”, luego de que la mujer acudió, acompañada de familiares, ante la Procuraduría de Justicia del Estado para denunciar que una desconocida le había robado a su hija en un mercado de la junta auxiliar La Libertad, en este municipio. 

Ángel Hernández, de 29 años de edad, había asegurado que una mujer se llevó a su hija, luego de que le ofreció cuidarla porque ella no podía con las bolsas de las compras que hizo en el mercado. Durante el miércoles, buena parte de los medios de comunicación locales publicaron fotografías de la menor pidiendo ayuda de la población para encontrar a la bebé, que suponían robada. Sin embargo, después de interrogatorios, la mujer acabó por caer en contradicciones y confesar que realmente asesinó a la niña y llevó a los policías hasta un paraje del lago de Valsequillo, donde había abandonado el cadáver. 

Los familiares y el esposo de la mujer abonaron a las sospechas sobre Ángel Hernández, pues denunciaron a la policía que la madre golpeaba y maltrataba a la niña, que apenas tenía dos meses de nacida. Según la confesión de Ángel Hernández, el martes volvió a golpear a la pequeña porque no paraba de llorar y acabó por tirarla al piso. Para cerciorarse de que ya no tuviera vida, después de esto, la ahogó en un recipiente con agua.

Tras esto, se llevó el pequeño cadáver a un paraje del lago de Valsequillo, donde lo dejó semienterrado. Ese mismo día volvió a la junta Auxiliar de La Libertad y pidió ayuda a sus familiares, a quienes les aseguró que al salir del mercado una desconocida le ofreció cuidar a la niña, que a la postre se había llevado con rumbo desconocido. Primero, los familiares de la mujer y elementos de la Policía Municipal hicieron recorridos por la zona para tratar de ubicar a la supuesta mujer que se había robado a la niña, pero al no encontrar ningún rastro acudieron al Ministerio Público para denunciar los hechos.

La mujer acabó por confesar su crimen y llevó a los policías hasta el lugar donde había abandonado el cuerpo de la menor, la cual, de acuerdo a la necropsia, murió asfixiada por sumersión. Además presenta traumatismo craneoencefálico. Yolanda Ángel se encuentra en calidad de detenida y se espera que sea consignada en las próximas horas ante el juez penal.

El asesinato de Hu Yixuan



Transcurrían las horas del pasado miércoles 24 de julio de 2013, cuando una mujer embarazada simuló sentirse mal en una calle de la ciudad de Jiamusi, China. En pocos segundos recibió ayuda de una adolescente, quien jamás pensó que aquel acercamiento fuera el abrebocas de su muerte. 

La embarazada es de apellido Tan y dijo estar mal para llamar la atención de una estudiante de enfermería de 17 años, llamada Hu Yixuan. Su misión era servir de carnada para llevarla hasta donde se encontraba su marido, quien estaba desesperado por la falta de relaciones sexuales debido al avanzado estado de gestación de su compañera. Ambas mujeres se trasladaron a la casa de Tan, donde fueron recibidas por el esposo de la misma. Minutos después a través de Whats App Yixuan escribió: “Ayudando a una señora embarazada, hemos llegado a su casa”. 

El sujeto, quien de acuerdo a investigaciones es de apellido Bai, atendió a la enfermera que socorrió a su compañera y le ofreció un yogur al que agregó un par de pastillas con la intención de adormecerla y abusar sexualmente de ella. Hu Yixuan interpretó como sospechosa la actitud del anfitrión y rechazó la bebida. Tras su negativa terminó siendo asfixiada por la pareja con una sábana. Posteriormente, el cuerpo sin vida fue metido en una maleta y enterrado en un campo. 

La investigación Con el paso de las horas la preocupación se apoderó de los padres de la joven enfermera, quienes acudieron a la Policía para denunciar su desaparición. Las autoridades soportaron su investigación en el mensaje que Yixuan emitió horas antes por su teléfono.

También fueron vitales los videos grabados por las cámaras de seguridad, que registraron la llegada de la víctima al edificio de sus asesinos y la posterior salida de Bai con una maleta de viaje. La pareja fue privada de la libertad el fin de semana anterior y la mujer acusada no tardó en confesar el crimen.

2 ago. 2013

Debra Milke



Debra Milke, de 49 años de edad, quien fue uno de tres sujetos acusados en el asesinato de su hijito, el cual se registró el 2 de diciembre, 1989. 

 El 14 de marzo, el tribunal de apelación del noveno distrito federal rechazó el veredicto de culpabilidad contra Milke, pues dicho tribunal opinó que durante el juicio, llevado a cabo en 1990, los derechos (garantizados bajo la quinta enmienda de la constitución estadounidense) de la acusada fueron violados durante los procedimientos judiciales. Esta decisión se basó en el rechazo, por parte del tribunal superior del condado Maricopa durante el juicio original, del expediente personal de un investigador policiaco, pues dicho investigador había sido penalizado múltiples veces por mala conducta durante indagaciones, incluyendo la fabulación de evidencia. 

Según el tribunal de apelación, la mala conducta del agente policiaco, documentado en el expediente personal, representaba evidencia crucial para el equipo de abogacía defensor, y el rechazo de esta violó los derechos de la acusada, lo cual resultó en el tribunal de apelación anular el veredicto original. Después de la anulación del veredicto original, la fiscalía estatal de Arizona presentó una petición al tribunal de apelación, la cual solicitaba otra revisión formal del caso y esta fue negada el 6 de mayo. Según el vocero de la fiscalía estatal, esa agencia actualmente investiga las posibilidades de apelar el caso a la suprema corte federal.

También existe la posibilidad del caso ser entregado a un tribunal federal inferior donde se podrán presentar argumentos adicionales sobre la veracidad del expediente personal del investigador policiaco. La pequeña víctima del asesinato, Christopher Milke, de 4 años de edad cuando falleció el 2 de diciembre 1989 y único hijo de Debra Milke, fue reportado como desaparecido después de un supuesto viaje al centro comercial Metrocenter, ubicado en Phoenix, con Jim Styers, el compañero de cuarto de Debra y Roger Scott, amistad de Styers. Al iniciar una búsqueda por el niño desaparecido, las autoridades de Phoenix inmediatamente sospecharon un acto criminal e identificaron a Roger Scott, como un sujeto en el caso, y este dirigió indagadores policiales a un terreno desértico cerca la intersección de la Avenida 99 y la calle Jomax Road, donde hicieron el hallazgo del cuerpo, sin vida, del jovencito Christopher Milke, también señalando la implicación de Styers en el asesinato. La indagación policial reveló que Milke y Styers programaron el asesinato del niño Christopher, intentando cobrar una póliza de seguro de vida, la cual se sacó a nombre de Christopher por una suma de $5.000.

Después de la detención de Scott y Styers, Debra Milke se presentó en las oficinas del alguacil del condado Pinal, donde ella se sometió a una interrogación por parte del oficial Armando Saldate, un detective del departamento policiaco de Phoenix. Después de la entrevista con Debra Milke, el oficial Saldate entregó a la fiscalía del condado Maricopa, una declaración escrita, la cual supuestamente era una confesión de Debra Milke, donde ella admitió su implicación en el asesinato de su hijito, aunque la acusada negó firmar el documento y además la sesión de interrogación no fue presenciada por alguna otra persona ni fue grabada, pues normalmente firmas de confirmación, la presencia de testigos durante una sesión de interrogación, y grabaciones de sesiones de interrogación son prácticas policiales normales durante indagaciones de crímenes y la falta de Armando Saldate seguir estas fue un factor crucial en la decisión del tribunal de apelación rechazar el veredicto de culpabilidad. Jim Styers y Roger Scott, los otros dos sujetos implicados en el caso, fueron acusados y juzgados separadamente y estos también recibieron condena de muerte.

Shawna Forde



Una mujer fue sentenciada a muerte en el estado de Arizona  en de febrero de 2011, cuando Shawna Forde, de 45 años, fue sentenciada por la muerte de Raúl Flores Jr y su hija Brisenia Flores, de 9 años, en la población fronteriza de Arivaca.

Forde, miembro activo del grupo paramilitar Minuteman, se hizo pasar por agente del orden para entrar en el hogar de Flores, el 30 de mayo de 2009.

Según documentos de la corte, Forde, acompañada de otras dos personas, entró a la vivienda en busca de drogas y dinero, que esperaba utilizar para financiar las actividades del grupo paramilitar que vigila la frontera de Arizona con México.

Cuando los invasores no encontraron droga, se llevaron joyas, pero primero mataron al padre y a la hija. Gina González, esposa de Flores y madre de Brisenia fue la única sobreviviente y testigo principal durante el juicio.

"La Corte Suprema de Estados Unidos decidió que es el jurado quien debe sentenciar a la pena de muerte a una persona y no el juez", explicó a Efe Antonio Bustamante, penalista en Arizona.

Wendi Andriano

Lunes 27 de dic 2004 

Un jurado del estado de Arizona condenó a muerte a una mujer que mató a su esposo enfermo de cáncer hace más de cuatro años, se informó oficialmente. Wendi Andriano había sido declarada culpable de asesinato en primer grado hace un mes debido a que obligó a su esposo a ingerir veneno, lo apuñaló varias veces y, finalmente, le dio muerte a golpes. 

La mujer será ejecutada mediante inyección por el asesinato en primer grado de Joseph Andriano en una fecha que se determinará después de escucharse las apelaciones, señaló una fuente judicial. "No hay veredicto o sentencia que pueda devolver la vida a Joseph. Los únicos hechos específicos de este caso exigían que pidiéramos la pena de muerte.

El jurado ha coincidido con nuestra decisión", manifestó el fiscal Rock Romley. Según la parte acusatoria, Wendi Andriano mató a su esposo para cobrar el dinero de un juicio ganado al médico que lo atendía por negligencia en la práctica profesional. La mujer argumentó que había sido víctima de la violencia de su marido y que había actuado en defensa propia cuando ella le reveló que había tenido una aventura extra marital y él la agredió enfurecido.

Wendi Andriano, que es la segunda mujer condenada a muerte en el estado de Arizona desde 1930, rompió en llanto cuando escuchó la decisión del jurado.

Magdelena Luczak


Una pareja fue condenada a cadena perpetua por un tribunal británico por el brutal asesinato de su hijo de cuatro años, al que pegaron y privaron de alimento hasta su muerte, en actos, según la jueza, de una "crueldad inimaginable".

Magdelena Luczak, de 27 años, y su pareja, Mariusz Krezolek, de 34, ambos de nacionalidad polaca, deberán cumplir al menos 30 años en prisión antes de poder ser considerados para redenciones penitenciarias, según dispuso la magistrada. Durante el juicio, los acusados, que tenían problemas de alcohol y drogas, negaron los cargos y se acusaron mutuamente de la muerte del niño.

El pequeño Daniel Pelka murió en su habitación en marzo de 2012 tras permanecer encerrado durante 33 horas en ella sin calefacción y con una herida en la cabeza causada por sus progenitores, quienes lo maltrataban continuamente, según se expuso durante el proceso judicial. El niño era sometido constantemente a golpes y vejaciones y llevaba seis meses desnutrido antes de recibir el golpe que finalmente causó su muerte.

Este caso ha conmocionado al Reino Unido por su extrema crueldad y las autoridades de Coventry (centro de Inglaterra) han puesto en marcha una investigación sobre la actuación de los servicios sociales. Aunque los profesores del niño dieron la voz de alarma sobre sus morados y magulladuras, aparentemente los agentes de protección de menores no tomaron las medidas necesarias para salvaguardarlo.

Al dictar sentencia, la jueza del tribunal de Birmingham (centro de Inglaterra) dijo a la pareja que habían cometido actos "de una brutalidad incomprensible" y "crueldad inimaginable". Antes de imponerles un mínimo de 30 años a cada uno, subrayó que, en las nueve semanas del juicio, no había observado en la madre y el padrastro "ningún signo de arrepentimiento". 

 Fuente: Excelsior