29 nov. 2013

Johana Cortés



Un macabro hecho ocurrió la tarde del miércoles pasado (27 de nov) en Ovalle, Chile, luego que una mujer identificada como Johana Cortés Olivares, de 31 años, degollara a una joven al interior de una tienda departamental. El hecho ocurrió cuando la agresora fingió ser una clienta y llegó hasta el segundo piso de la tienda en búsqueda de la víctima, Nicole Rojas Varas, de 19 años, a la que sorprendió por la espalda para propinarle un certero corte en el cuello, frente a todo el público que había en el lugar. Tras el ataque Nicole Rojas fue auxiliada por sus compañeros.

"Yo no podía sacar mi mano de su cuello, porque era mucha la presión de sangre que salía de su cuello", comentó Freddy, un colega de la víctima, quien fue traslada hasta el hospital San Juan de Dios de La Serena, donde permanece en estado de gravedad. 

En tanto, Johana Cortés huyó del lugar tras el ataque, siendo detenida por personal de Carabineros horas más tarde. El capitán Manuel Arenas señaló que, "tras una intensa búsqueda, se logró dar con el paradero del domicilio de los familiares de la agresora, quienes señalaron dónde se encontraba Cortes". Un jefe policial indicó que las investigaciones preliminares señalan el móvil del crimen sería de carácter pasional, ya que la imputada tendría celos de una supuesta relación amorosa que existiría entre su pareja y Rojas. 

El padre de la víctima, Luis Rojas, precisó que su hija era constantemente amenazada mediante mensajes de texto que llegaban a su celular. Mientas que, Fernando Castillo, padre de la detenida, pidió disculpas a la familia de Nicole. Se espera que Johana Cortés sea formalizada por homicidio frustrado, siempre y cuando, la víctima sobreviva al ataque.

11 nov. 2013

Elida Aldaí Pérez



Una mesera que el año pasado asesinó de varias puñaladas a su concubino en una casa de la colonia Real de Palmas, en Zuazua, fue sentenciada ayer por el Juzgado Primero Penal de Escobedo, a seis años de prisión.

El juzgador dijo que en esta ocasión a la mujer se le aplicó la pena mínima de seis años, al considerar que esta actuó en defensa propia, pues era el ahora occiso quien pretendía privarla de la vida. Como Elida Aldaí Pérez, de 28 años de edad, fue identificada la mujer, quien dijo trabajar como mesera en el bar ” El Bronco “, en el centro de Monterrey, para poder solventar los gastos de la casa y poder mantener a sus tres hijos.

La mujer dijo que asesinó de una puñalada a su pareja sentimental, debido a que presuntamente la golpeaba cuando llegaba tomado a su vivienda. La mujer quien presentaba cuatro meses de gestación en aquella ocasión, dijo no estar arrepentida de haber cometido el crimen, pero que a la vez siente feo porque estará alejada de sus hijos al ser ingresada al penal para que enfrente el proceso por el crimen. La presunta homicida, dijo que el día de los hechos su pareja identificado como Alejandro Villegas Sánchez, de 29 años, con quien vivía en unión libre, llegó en completo estado de ebriedad y atacándola a golpes.

Dijo que el sujeto forzó la puerta de la casa con el cuchillo que utilizó para inferirle las heridas y que se la llevó hasta la recámara donde la siguió golpeando, dándole incluso algunos golpes con el puño en el abdomen, sin importar que presentara un embarazo de cuatro meses. Fue por este motivo por lo que presuntamente la mujer tomó el cuchillo y le asestó una puñalada en el pecho, que segó de la existencia al joven que se dedicaba a la venta de tortillas en su colonia. En sus declaraciones, la mujer dijo que el sujeto intentó sostener relaciones sexuales por la fuerza con ella, por lo que forcejearon con el cuchillo, logrando desarmar al sujeto y lesionándolo en varias ocasiones, lo que finalmente le costó la vida a Villegas Sánchez. La detenida aseguró no estar arrepentida de haber asesinado a su pareja sentimental, ya que según dijo constantemente la agredía a golpes y le exigía el dinero de su trabajo.

El arma con la que la mujer asesinó a su pareja fue recuperada por agentes, ya que cuando llegaron los paramédicos la mujer lavaba el cuchillo con el cual le dio muerte, para tratar de borrar las evidencias.